Lilliam Ethel Lovejoy es una historiadora de 29 años de edad. Proviene de una familia adinerada, lo que facilitó que pudiera estudiar en la universidad. Desde pequeña, Lilliam ha mostrado un interés muy grande en la historia de los seres sapientes, queriendo descubrir como era el mundo antes de La divina división que separó distintas especies en el territorio de Eurasia. Su curiosidad y aplicación en el estudio le permitió hacer diversas expediciones y publicar algunos escritos.
A lo largo de su carrera universitaria, Lilliam conoció a Florence, una chica que compartía su mismo interés y curiosidad, por lo que congeniaron bien y al poco tiempo se enamoraron. Florence y Lilliam compartieron gran parte de su carrera profesional, investigando y publicando juntas. Sin embargo, este amor tendría un trágico final cuando Florence contrae Sisabis, una antigua enfermedad a la que los humanos eran especialmente vulnerables, y fallece al poco tiempo. Este hecho deja a Lilliam devastada, y poco a poco, comienza a manifestar síntomas del síndrome de Diógenes, como consecuencia de la depresión y el duelo.
Todas estas experiencias forjan el carácter ansioso y angustioso de Lilliam, quien permanece encerrada en su casa. Detiene su actividad profesional y solo sale a comprar comida, volviendo siempre, por supuesto, con algún nuevo objeto que le dote de tranquilidad y control en el caos de su mente. La única compañía con la que cuenta son su gato Rafael y su amigo Émile, quien la visita de tanto en tanto para comprobar como se encuentra. Lilliam solo desea tranquilidad y paz en los rincones de su hogar, ya no siente inspiración por su profesión y solo se limita a leer investigaciones externas en la seguridad de su estudio. Asimismo, teme a desarrollar relaciones sociales estrechas por el miedo sufrir el dolor de perderlas.
Tras un año en esta condición, la familia de Lilliam le notifica a Émile que, a menos que el pueda hacer algo, planean internarla en una institución mental. Por tanto, Émile decide tomar cartas en el asunto, ya que el estudio de la salud mental se ha empobrecido mucho tras La divina división y probablemente internar a Lilliam le traiga más sufrimiento. Es así como este último decide forzarla a acompañarlo a una nueva investigación, para que salga de su casa un tiempo y recupere un poco su espíritu de investigación. Lilliam acepta a regañadientes, en parte porque sus padres dejaron de ayudarla económicamente y las deudas se la estaban comiendo viva, y temía no poder seguir cuidando de su gato.
Esta expedición permite que Lilliam olvide un poco el dolor del pasado y muestre un interés genuino en reconstruir la historia de la humanidad. No obstante, cuando Lilliam y Émile descubren como era el mundo cuando los humanos podían usar la magia comienzan a tener problemas con la autoridad angelical (quienes permiten un grado de investigación antropológica e historiográfica, pero ciertas cosas no pueden ser publicadas). El descubrimiento más impactante que hacen es que el Sisabis era fácilmente curable mediante la magia, por lo que Lilliam comprende que en un mundo unificado, Florence seguiría viva. Esto último, más que deprimirla, la motiva a luchar por un futuro en el que esta información salga a la luz. De esta forma, Lilliam y Émile se unen a La perpetua unión, un grupo que lucha por compartir culturas nuevamente. Así es como Lilliam supera su miedo por seguir adelante con la vida, y aunque el dolor de la pérdida nunca la abandonará, ahora quiere utilizar su curiosidad y conocimiento para luchar por algo más grande que ella misma. Eso sí, sigue con la costumbre de cargar demasiados objetos innecesarios que encuentra por ahí, pero en menor medida que en el pasado. De cierta forma, estos utensilios ahora le dan un poco de valor para seguir en lugar de estancarla en el pasado.
Contexto del Worldbuilding (sé que no se pide pero igual lo voy a poner):
Mundo ambientado entre finales del siglo XIX e inicios del siglo XX
Antiguamente, en el mundo convivían humanos y otras criaturas como elfos, enanos, cíclopes, dragones, hadas, etc. Había una pseudo-armonía entre ellos y todos podían utilizar magia de distintas formas, por lo que la magia era el principal impulsor de la civilización. Sin embargo, cuando la guerra se hizo más presente, la magia comenzó a estudiarse con fines más cuestionables, hasta que el ser humano (la especie que más rápido avanza en el estudio de la ciencia) consiguió crear la bomba atómica utilizando hechizos de fisión nuclear.
Con esto, los ángeles (seres divinos que manipulan la vida y son responsables de crear a la especie humana) deciden tomar cartas en el asunto y quitarles la capacidad de utilizar magia a los humanos. Posteriormente, para que ese descubrimiento no se expanda a otras especies, deciden dividir el mundo en zonas exclusivas para cada especie sapiente, hito que se conoce en los siglos posteriores como La divina división.
Tras dividir a las especies, los ángeles se organizan como un pilar gubernamental en las nuevas naciones, controlando las fronteras para evitar una mezcla cultural y utilizando las leyendas y religión para dar una versión edulcorada de lo que sucedió en las siglos anteriores. Esta estrategia, evidentemente, no fue tan efectiva con seres longevos como los elfos, pero al final lo importante era tener a los humanos controlados.
De esta forma, los humanos comienzan a avanzar en tecnología a pasos agigantados, dando pie a las primeras revoluciones industriales de carbón y electricidad. El problema recae en que los ángeles subestiman el poder de la tecnología en manos de los humanos, y poco a poco, estos van creando un armamento capaz de hacer frente a las otras especies, las cuales dependen casi exclusivamente de la magia. A su vez, hay una plaga de enfermedades antiguas que eran fácilmente curables mediante magia, pero que ahora generan un gran problema para la humanidad. Este es el caldo de cultivo perfecto para el conflicto social y el nacimiento de una resistencia que cree que el mundo previo a La divina división, a pesar de tener problemas, era más beneficioso.
Objetos utilizados:
Me inspiré en la habitación entera, imaginándome que es su estudio y dando un motivo al porque tiene tantos objetos diferentes. Pero puedo puntuar algunos objetos puntuales que me fueron guiando para el personaje:
- El gato Rafael
- El retrato de la mujer (Florence)
- La mancha de mano en la silla (algo oscuro que marcó su pasado)
- El mapa con localizaciones marcadas y el barco (sus expediciones)
- La máquina de escribir (sus escritos)
- La cantidad de libros (estudia mucho)
- Las características del mobiliario (el periodo histórico en el que vive)
- El resto de objetos sin explicación (síndrome de Diógenes)

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